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jueves, 8 de noviembre de 2012

Trastorno bipolar y la creatividad



File:VanGogh-starry night.jpg

La noche estrellada pintada por Vincent van Gogh en 1889 en el hospital para personas mentalmente perturbadas en St. Rémy de Provenza. Se cree que Van Gogh padecía de trastorno bipolar, y que en esta pintura se captura una etapa asociada con la manía.
Uno de los aspectos más interesantes y que suele ser mal entendido por la gente es que el trastorno bipolar, por lo general, incrementa la «energía creativa» de la persona. El trastorno bipolar se encuentra en una cantidad desproporcionada de personas con talento creativo, tales como artistas, músicos, escritores, poetas y científicos, y algunos acreditan a su condición de bipolar el tener tal creatividad. Muchas famosas figuras históricas que tiene el don de la creatividad, comúnmente se cree que han sido afectadas por el trastorno bipolar, y fueron «diagnosticadas» póstumamente basándose en cartas, escritos, hechos contemporáneos o en otros materiales. Mientras que el desorden comúnmente incrementa la energía creativa, el síntoma de depresión, prontamente hace que la persona se ponga rabiosa y frustrada.
Kay Redfield Jamison, quien padece del desorden, es considerada una experta y líder en el tema de esta enfermedad con la creatividad. Investigaciones indican que mientras la manía puede contribuir a la creatividad (ver Andreasen, 1988, la fase hipomaníaca experimentada en bipolares I y II, y en la ciclotimia parece producir la mayor contribución a la creatividad (ver Richards, 1988. Ello porque produce, por ejemplo, un incremento en la energía, confianza y actividad, pero pronto el espiral termina en un estado que debilita la creatividad.
Otra teoría es que la manía produce una aceleración en el pensamiento lo que permite una mayor y más rápida generación de ideas, produciendo también una larga asociación de estas ideas e información sin una relación aparente.

Hipomanía
La hipomanía es generalmente un episodio destructivo menor que la manía, y las personas que se encuentran en este episodio usualmente experimentan los síntomas de la manía en menor grado o menos síntomas. La duración es regularmente menor que la manía. Este es considerado como un período «artístico» del desorden, que se caracteriza por una gran cantidad de ideas, un pensamiento extremadamente ingenioso, y un incremento en la energía.
Período mixto
En el contexto del trastorno bipolar los períodos mixtos son aquellos en los cuales la manía y la depresión clínica ocurren simultáneamente (por ejemplo, la agitación, ansiedad, agresividad, confusión, fatiga, impulsividad, las ideas suicidas, el pánico y la paranoia, ideas de persecución, verborrea, pensamiento veloz y furia)[]
Los episodios mixtos suelen ser los más volátiles dentro del estado bipolar, debido a que los estados pueden ser activados o desencadenados de forma rápida y simple. Los intentos suicidas, el abuso de substancias psicotrópicas y dañarse a sí mismo suele ocurrir en este estado.
 Deterioro cognitivo
Estudios recientes han observado que el trastorno bipolar implica ciertos déficits o deterioros cognitivos, incluso en estados de remisión.
La doctora Deborah Yurgelun-Todd del Hospital McLean de Belmont, Massachusetts ha argumentado que estos déficits deberían ser incluidos como rasgos fundamentales del trastorno bipolar, de acuerdo con McIntyre y otros (2006).
Los resultados de los estudios tocan ahora la cuestión de que los déficits neurocognitivos son el rasgo primario del trastorno bipolar. Son altamente prevalentes y persisten en ausencia de una sintomatología abierta. Aunque se ha publicado la presencia de anormalidades neurocognitivas dispares, los problemas de los que se ha informado de manera más consistente son los de desajustes en la atención, en la memoria visual y la función ejecutiva.
No obstante, en el ejemplar de Abril-Junio de 2007 del Journal of Psychiatric Research, un equipo de investigadores españoles publicaron que las personas que padecían trastorno bipolar I y a su vez tenían un historial de síntomas psicóticos no experimentaban necesariamente un incremento del deterioro cognitivo.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Etiología

Qué ocurre en el cerebro?

Los dos circuitos neuroanatómicos principales que intervienen en la regulación del estado de ánimo son:
  • el circuito límbico-talámico-cortical
  • y el circuito límbico-estriado-pálido-cortical.
Una disfunción que ocurra en cualquier región cerebral relacionada con estos circuitos reguladores del estado de ánimo puede provocar un trastorno del estado del ánimo. No obstante, no está claro si una afección de estas áreas del cerebro  provoca la aparición de trastornos del estado de ánimo o si estos trastornos se ven afectados durante la evolución de la enfermedad. Es posible que las anomalías presentes en estos circuitos confieran una vulnerabilidad biológica que, al combinarse con factores del entorno, provoca trastornos del estado de ánimo.
Las principales áreas cerebrales que intervienen en el trastorno bipolar comprenden los lóbulos  frontal y temporal  del prosencéfalo , la corteza prefrontal , los ganglios basales y partes del sistema límbico . El hipocampo también puede tener una función en el trastorno bipolar desde el momento en que, en algunas personas, se ha relacionado este trastorno con cambios estructurales en esta área del cerebro. La corteza cerebral  interviene en los procesos del pensamiento y es posible que anomalías en esta parte del prosencéfalo influyan en las ideas negativas asociadas con los episodios depresivos del trastorno bipolar.
Estudios de imagen estructurales demostraron recientemente la existencia de una base neuroanatómica del trastorno bipolar. Si bien los hallazgos no son tan coherentes como los aportados para la esquizofrenia, demostraron una disminución en el volumen total del cerebro. En términos específicos, el agrandamiento de los ventrículos  laterales y tercero y la disminución del volumen de materia gris  en algunas partes de las cortezas prefrontales orbital y media, el núcleo estriado ventral  y la corteza mesoisotemporal. Durante la depresión también se alteran la tasa metabólica y el flujo sanguíneo. La disminución del volumen cerebral se debe, en parte, a una disminución de la cantidad de neuronas y células de la glía en las capas II y III del prosencéfalo de pacientes deprimidos. Se demostró que estas dos capas son importantes para el trastorno bipolar.

Trastorno Bipolar en niños(3 de 3)

Trastorno Bipolar en niños(2 de 3)

Trastorno Bipolar en niños(1 de 3)

Pensar que tener esta enfermedad no te permitira ser exitoso es un error, aqui vemos algunos famosos con transtornos bipolares:

En abril de 2011 Catherine ingresó a una clínica psiquiátrica para recibir tratamiento por su trastorno. El cáncer de garganta de su marido, actor Michael Douglas y todo el tratamiento al que fue sometido, la expuso a mucho estrés. A la actriz de 42 años, se le diagnosticó Trastorno Bipolar II, con episodios maníacos leves. En esta etapa de la bipolaridad, la euforia no es tan visible y una de las características de la enfermedad es decir cosas fuera de lugar y luego arrepentirse. Esto fue lo que le sucedió a ella cuando viajó a recibir el título de la “Excelentísima Orden del Imperio Británico” y al ser abordada por la prensa se enfureció contra unos fotógrafos que la aguardaban en la puerta del hotel.

 
Mel Gibson
En el documental Acting Class 1977, el actor de confesó sufrir de trastorno bipolar. Muchas veces estuvo involucrado en hechos de violencia con la que ahora es su ex esposa Oksana Grigorieva y según la psiquiatra Carole Liberman, ha usado su trastorno para justificar sus desbordes de violencia y su narcisismo.

 

Britney Spears
En 2008 Britney fue internada en el Centro Médico Cedars-Sinai, de Los Ángeles, y se le diagnosticó un cuadro de bipolaridad





Robert Pattinson
El actor de 25 años, galán de la saga Crepúsculo reconoció su trastorno bipolar:
Al igual que Britney Spears sufro de trastorno Bipolar y una vez que sabes eso, estás feliz. Soy romántico, pero la palabra correcta sería para denominar esto maníaco-depresivo
 








Ben Stiller
El actor de 46 años recordado por su participación en el filme Loco por Mary, confesó padecer trastorno bipolar y haber recibido tratamiento médico. Aparentemente, se trata de una enfermedad de familia, cabe recordar que una de las posibles causas de este trastorno es la genética, ya que sus padres recibieron tratamiento por problemas mentales similares.

Jim Carey
El actor cómico de 50 años confesó públicamente que padece depresión y síntomas de trastorno bipolar y que en sus períodos de mayor tristeza, no hacía otra cosa más que llorar e incluso llegó a lastimarse.

Demi Lovato
La cantante y actriz de 19 años, recordada por su papel en el filme Camp Rock de Disney Channel, además de padecer trastornos alimenticios (bulimia y anorexia), debió ser ingresada a una clínica de rehabilitación en 2010 para recibir tratamiento por su trastorno bipolar.
 
Linda Hamilton
La actriz estadounidense de 55 años, recordada por su papel de “Sarah Connor” en el filme Terminator, confesó públicamente en 2004 sufrir de trastorno bipolar. Contó que durante 20 años pasó de períodos de hiperactividad en los que no dormía más de 4 horas a etapas de bajones muy grandes, hasta que se le diagnosticó la enfermedad en 1994 y comenzó a tratarse.
 
Tim Burton
El famoso productor y director de cine estadounidense muy recordado por Batman; Beetlejuice; El planeta de los simios y recientemente Alicia en el país de las maravillas, es otra de las celebridades del mundo del espectáculo que sufre el trastorno bipolar.
 
Carrie Fisher
La actriz de 55 años recordada por su participación en la película La guerra de las galaxias, confesó haber padecido este trastorno y en su libro Postcards from the Edge escribió sobre esto.

Trastorno de identidad disociativo y bipolaridad ¿lo mismo?

El Trastorno Afectivo Bipolar (o Trastorno Bipolar) es un trastorno del estado de ánimo caracterizado por presentar episodios maníacos y, en su caso, episodios depresivos. Estos episodios se alternan en el tiempo, de tal forma que la persona afectada por este trastorno va a oscilar entre la alegría y la tristeza de una forma mucho más marcada que cualquier otra persona.

Pero, ¿a qué se refiere eso de “manía”? Este es el término que más suele confundir a la gente. Podemos decir que los episodios de manía están caracterizados, en cierta manera, por ser lo contrario a la depresión. Su principal característica es la expansividad anímica y cognitiva, pero los estados de felicidad real nunca se encuentran en estos episodios. Los pacientes se encuentran en un estado con las siguientes características:

- Energía inmensa, inagotable
- Creen que todo lo que desean lo pueden conseguir
- Pueden estar irritables
- Poseen una autoestima excesiva, se sienten grandiosos
- No sienten la necesidad de dormir (quizá duermen 2 o 3 horas y se sienten completamente descansados) y se dedican a desarrollar proyectos absurdos
- Tienen la sensación de que su pensamiento está acelerado
- Metas sexuales peligrosas o excesivas
- Actividades de alto riesgo (por ejemplo, empezar un negocio sin base ni futuro)
- Control de impulsos muy pobre (por ejemplo, pueden llegar a regalar todos sus ahorros)

En este tipo de episodios, la autoestima es tan exageradamente alta que pueden llegar a aparecer fantasías o delirios de grandeza.

Por tanto, hemos visto que, en el Trastorno Bipolar, lo que cambia es el estado afectivo de la persona, no la personalidad.

Entonces, ¿qué es el Trastorno Disociativo de Identidad? (personalidad múltiple).
Como hemos dicho, es un trastorno disociativo, y estos trastornos se caracterizan por existir una alteración en la integración de la identidad, la memoria o la conciencia.
Por lo tanto, en la personalidad múltiple nos encontramos con personas que presentan dos o más personalidades y cada una de ellas gobierna completamente el comportamiento del sujeto en un momento dado. En muchas ocasiones, la personalidad original, la predominante en la persona, no conoce la existencia de las otras personalidades que le invaden en ciertos momentos de su vida, pero sí que se da cuenta del tiempo perdido, es decir, de los momentos en los que las otras personalidades gobiernan su conducta. La persona puede no ser consciente de lo que está pasando y no saber explicar por qué tiene lagunas en su memoria, ya que no conoce la existencia de sus otras personalidades.

Este trastorno aparece, en muchas ocasiones, debido a la vivencia de un acontecimiento estresante.

Resumiendo, en los trastornos bipolares nos encontramos con personas que pueden sufrir un episodio de depresión mayor durante un cierto período de tiempo, el cuál puede variar en cada paciente o a lo largo de la vida de un mismo paciente, para después cambiar a un estado de manía, de hiperactividad, de autoestima exagerada, con la certeza de que se encuentran en el mejor momento de su vida y que pueden con todo. Este episodio maníaco puede llevarles a tener problemas interpersonales, laborales o, incluso, entrar en negocios y actividades peligrosas para ellos.
En la “personalidad múltiple” ciertamente existen diferentes tipos de personalidad que se van turnando el control de la persona y, es posible, que la propia persona no se dé cuenta de lo que está pasando.

jueves, 18 de octubre de 2012

La bipolaridad es un trastorno importante, que generalmente comienza a manifestarse en la adolescencia, pero también existen los casos en los cuales se comienza a manifestar notoriamente en los más pequeños.
Los síntomas para detectar son muy diversos y "cotidianos" como por ejemplo problemas de conducta, terrores nocturnos, hiperactividad, alucinaciones, desafio de las reglas o las figuras autoritarias, irritabilidad, cambios severos de humor, etc. Este tipo de síntomas suelen afectar tanto en su desarrollo mental como en su aprendizaje y en el relacionamiento social.
Esta patología mental no tiene una causa específica, muchas veces suele darse la conexión con lo hereditario. Es importante poder estar al tanto de los cambios de humor y las diferentes actitudes de los niños, cuando sentimos que hay algo que concuerda, debemos consultar con un psiquiatra infantil, en donde se le realizaran estudios para poder detectar y saber si tiene este problema o no.

Pruebas y exámenes

Muchos factores están involucrados en el diagnóstico del trastorno bipolar. El médico puede tomar todas o algunas de las siguientes medidas:
  • Preguntar acerca de los antecedentes familiares como, por ejemplo, si alguien tiene o ha tenido trastorno bipolar.
  • Preguntar acerca de las fluctuaciones del estado de ánimo recientes y por cuánto tiempo las ha experimentado.
  • Llevar a cabo un examen completo para buscar enfermedades que puedan estar causando los síntomas.
  • Solicitar pruebas de laboratorio para verificar problemas de tiroides o niveles de drogas.
  • Hablar con los miembros de la familia respecto al comportamiento.
  • Elaborar la historia clínica, incluyendo cualquier problema médico que usted tenga y cualquier medicamento que esté tomando.
  • Vigilar el comportamiento y el estado de ánimo.
El trastorno bipolar afecta por igual a hombres y mujeres, y generalmente comienza entre los 15 y 25 años. La causa exacta se desconoce, pero se presenta con mayor frecuencia en parientes de personas que padecen dicho trastorno.
Tipos de trastorno bipolar:
  • Las personas con el trastorno bipolar tipo I han tenido al menos un episodio completo de manía con períodos de depresión grave. En el pasado, el trastorno bipolar tipo I se denominaba depresión maníaca.
  • Las personas con trastorno bipolar tipo II nunca han experimentado un episodio maníaco completo. En lugar de esto, experimentan períodos de niveles elevados de energía e impulsividad que no son tan extremos como la manía (llamado hipomanía). Dichos períodos alternan con episodios de depresión.
  • Una forma leve de trastorno bipolar llamado ciclotimia implica fluctuaciones en el estado de ánimo menos intensas. Las personas con esta forma alternan entre hipomanía y depresión leve. Es posible que las personas con trastorno bipolar tipo II o ciclotimia reciban un diagnóstico equivocado de depresión.
Los trastornos bipolares afectan a millones de personas en todo el mundo sin respetar fronteras culturales, económicas ó raciales. Se calcula que aproximadamente el 4% de la población presenta alguna de las formas de trastorno bipolar. Los trastornos bipolares presentan, respecto a sus costos, una notable paradoja: por un lado son enfermedades que tienen la potencialidad de generar una importante merma en las capacidades sociales y laborales de personas que suelen tener un nivel alto de instrucción. Por esta razón recientemente han sido consideradas por la organización Mundial de la Salud como la 6° causa de discapacidad en el mundo. Por el otro permiten a un porcentaje creciente de personas llevar una vida plena al ser correctamente tratadas.
Se afecta la Familia
Quizás poco estamos enterados de cuánto se afectan las familias de pacientes bipolares por todo lo que encierra este trastorno afectivo, más aún afectada en muchos casos por que el paciente, quien, aunque logre estabilizarse, sigue queriendo manejar las situaciones...

Otros pacientes no tienen quien se ocupe de ellos y para sostenerse hay que tener mucha fortaleza y fe, pero ni siquiera en ellos, podemos decir que es imposible salir adelante con una bipolaridad, siempre que haya conseguido el tratamiento apropiado y ojalá logre realizar alguna actividad. Hacerse responsable de nuestra existencia dará mejores frutos que la constante dependencia.

Cada vez más, me parece necesaria la psicoeducación para el paciente, la familia y la sociedad.

La familia debiera saber lo importante que es reservarse comentarios en algunos aspectos ante el paciente, como por ejemplo: sobre lo que esté opinando el médico o el terapeuta si es algo complejo, o hacer comentarios en general sobre hechos complicados, principalmente si el paciente no está estable, enfrentar estas situaciones u otras donde no sirve de nada nuestra participación nos provoca mayor vulnerabilidad, irritabilidad y nos impide evolucionar.

Se me viene al recuerdo como se agudiza, a veces, nuestro oído, permitiéndonos sin querer escuchar a distancia, lo que no nos proponemos escuchar...
Con esto quiero decir que la prudencia de los demás, irá en beneficio de todos.

Nuestra salud mental, se encuentra en la armonía.

La familia prodrá lograr su propia tranquilidad, no haciéndonos partícipe de todos los acontecimientos, la razón está en que la bipolaridad radica en la afectividad.

¿Quién puede desarrollar el trastorno bipolar?

Cualquier persona puede desarrollar el trastorno bipolar, incluso niños y adolescentes. Pero, en la mayoría de los casos, el trastorno bipolar comienza en las últimas etapas de la adolescencia o a principios de la adultez. Generalmente la enfermedad dura toda la vida.

¿Cómo puedo ayudar a mi niño o adolescente?

Ayude a su niño o adolescente a obtener el diagnóstico y tratamiento adecuados. Si cree que él o ella pudiera sufrir del trastorno bipolar, haga una cita con su médico de familia para consultarle sobre los síntomas que usted observa.
Si su hijo sufre del trastorno bipolar, he aquí algunas cosas básicas que puede hacer:
  • Tenga paciencia
  • Anime a su hijo a que hable y escuchelo detenidamente
  • Sea comprensivo respecto a sus episodios anímicos
  • Ayude a su niño a divertirse
  • Ayude a su niño a entender que el tratamiento puede ayudarle a mejorar

Conozco a un niño o adolescente que está en crisis. ¿Qué hago?

Si conoce a un niño que está en crisis, busque ayuda rápidamente.
  • No deje solo al niño o adolescente
  • Llame a su médico
  • Llame al 911 (servicio de emergencia de los Estados Unidos) o acuda a una sala de emergencia
  • Llame a la línea gratuita contra el suicidio: 1–888–628–9454 para comunicarse con alguien de la Red Nacional de Prevención del Suicidio. El número de teléfono para las personas con dificultades auditivas es 1–800–799–4TTY (4889).

¿En qué manera se diferencia el trastorno bipolar en los niños y adolescentes en comparación con los adultos?

Cuando los niños presentan la enfermedad, se llama trastorno bipolar de aparición temprana. Este tipo de trastorno bipolar puede ser más grave que el que comienza en las últimas etapas de la adolescencia o en la adultez. Además, los jóvenes que sufren del trastorno bipolar pueden tener síntomas y cambios de estado de ánimo con mayor frecuencia que los adultos que tienen la enfermedad.
En principio es muy importante destacar que el Trastorno Bipolar y el Trastorno Depresivo forman parte de las enfermedades psicopatológicas, por lo cual, deben ser diagnosticados únicamente por un profesional de la Salud Mental, ya sea un Psicólogo Clínico o Médico Psiquiatra, jamás debemos pretender nosotros mismos identificar con precisión ningún tipo de trastorno psicopatológico, esto se debe a que son condiciones muy complejas que tienen muchas variantes y que además pudieran coexistir con otros tipos de problemas.

jueves, 11 de octubre de 2012

Período maníaco
Las personas que se encuentran en un episodio maníaco pueden estar eufóricas, irritables y/o suspicaces, con un incremento en sus actividades y cualidades tanto físicas como mentales.
El incremento en la energía y en las actividades es muy común; suele tener verborrea. La necesidad de dormir se encuentra disminuida. La persona suele distraerse rápidamente y puede manifestar e incluso llevar a la práctica ideas irreales, grandilocuentes y sobre optimistas. Las facultades sociales se ven disminuidas, y las ideas poco prácticas suelen llevar a indiscreciones tanto financieras como amorosas.
En la fase maníaca se pueden presentar:
  • Exaltación del estado de ánimo.
  • Aumento de las actividades orientadas hacia metas, delirios de grandeza, creencias falsas en habilidades especiales. Si los contradicen suelen enfadarse y volverse paranoicos, (pensar que el mundo está en su contra).
  • Ideas fugaces o pensamiento acelerado (taquipsiquia).
  • Enfadarse por cualquier cosa.
  • Autoestima alta.
  • Menor necesidad de dormir.
  • Agitación.
  • Verborrea (hablar más de lo usual o tener la necesidad de continuar hablando).
  • Incremento en la actividad involuntaria (es decir, caminar de un lado a otro, torcer las manos).
  • Inquietud excesiva.
  • Aumento involuntario del peso.
  • Bajo control del temperamento.
  • Patrón de comportamiento irresponsable.
  • Hostilidad.
  • Aumento en la actividad dirigida al plano social o sexual.
  • Compromiso excesivo y dañino en actividades placenteras que tienen un gran potencial de producir consecuencias dolorosas (andar en juergas, tener múltiples compañeros sexuales, consumir alcohol y otras drogas).
  • Creencias falsas (delirios místicos y otros).
  • Alucinaciones.
Recaídas
Algunas personas, incluso estando medicadas, pueden experimentar episodios del trastorno en un nivel menor, o, incluso llegando a experimentar episodios completos de manía o depresión. De hecho, algunos estudios recientes han descubierto que el trastorno bipolar está "caracterizado por un bajo porcentaje de recuperación, un alto porcentaje de recaída, y un funcionamiento regular entre los distintos episodios." El estudio además confirmó la seriedad del trastorno en cuanto a que las personas con un "trastorno bipolar estándar han duplicado las posibilidades de muerte." El trastorno bipolar está actualmente considerado como "posiblemente la categoría más costosa de trastornos mentales en los Estados Unidos."
Los siguientes comportamientos pueden llevar a recaídas, tanto maniacas como depresivas:
  • La descontinuación o terminación de la medicación sin consultar con su médico.
  • Estar mal medicado. Generalmente el tomar una dosis menor de un estabilizador de ánimo puede llevar a una manía. El tomar una menor dosis de antidepresivos puede causar una recaída depresiva, mientras que dosis muy elevadas pueden llevar a episodios mixtos o episodios de manía.
  • El tomar drogas duras - sean medicamentos o no - tales como la cocaína, alcohol, anfetaminas u opioides. Estas tienden a empeorar los episodios.
  • El dormir demasiado o muy poco. Dormir demasiado (posiblemente causado por la medicación) puede llevar a la depresión, mientras que el dormir muy poco puede conducir a episodios mixtos o maniacos.
  • La cafeína puede causar desórdenes en el ánimo que pueden conducir a la irritabilidad, la disforia y la manía.
  • Usualmente los pacientes tienden a automedicarse, siendo la drogas más comunes el alcohol y la marihuana. Algunas veces se vuelven hacia las drogas duras. Estudios han demostrado que el fumar tabaco induce un efecto calmante en la mayoría de los pacientes, y un alto porcentaje de las personas que sufren del trastorno suelen fumar tabaco.
Diagnostico en Niños
Habitualmente los niños, con trastorno bipolar no cumplen estrictamente con la definición del DSM-IV, tendiendo a mostrar patrones de ciclado rápido o mixto. Tradicionalmente se ha afirmado que la incidencia en este grupo de edad es muy rara. En septiembre de 2007, expertos de Nueva York, Maryland y Madrid observaron que el número de niños y adolescentes tratados de trastorno bipolar se incrementaron en cuarenta veces más desde 1994 a 2003 y ha continuado incrementándose desde entonces. La conclusión era que los médicos habían aplicado más agresivamente el diagnóstico a los niños y no que hubiera crecido la incidencia. El estudio calculó el número de visitas que se incrementaron, de 20.000 en 1994 a 800.000 en 2003 o el 1% de la población menor de 20 años.[]
Es frecuente que se diagnostiquen otras afecciones psiquiátricas a los niños bipolares. Estos diagnósticos adicionales pueden ser problemas concurrentes o pueden ser diagnosticados erróneamente como trastorno bipolar. Entre las afecciones comórbidas se puede encontrar la depresión, el Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, la esquizofrenia y el síndrome de la Tourette. Además algunos niños con historiales de abuso o negligencia podrían sufrir trastorno bipolar tipo I. Se da una alta comorbididad entre el Trastorno reactivo del apego y trastorno bipolar tipo I, encontrándose en el sistema de salud norteamericano aproximadamente el 50% de los niños que habían sido diagnosticado del primero, también tenían trastorno bipolar I