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jueves, 18 de octubre de 2012

La bipolaridad es un trastorno importante, que generalmente comienza a manifestarse en la adolescencia, pero también existen los casos en los cuales se comienza a manifestar notoriamente en los más pequeños.
Los síntomas para detectar son muy diversos y "cotidianos" como por ejemplo problemas de conducta, terrores nocturnos, hiperactividad, alucinaciones, desafio de las reglas o las figuras autoritarias, irritabilidad, cambios severos de humor, etc. Este tipo de síntomas suelen afectar tanto en su desarrollo mental como en su aprendizaje y en el relacionamiento social.
Esta patología mental no tiene una causa específica, muchas veces suele darse la conexión con lo hereditario. Es importante poder estar al tanto de los cambios de humor y las diferentes actitudes de los niños, cuando sentimos que hay algo que concuerda, debemos consultar con un psiquiatra infantil, en donde se le realizaran estudios para poder detectar y saber si tiene este problema o no.

Pruebas y exámenes

Muchos factores están involucrados en el diagnóstico del trastorno bipolar. El médico puede tomar todas o algunas de las siguientes medidas:
  • Preguntar acerca de los antecedentes familiares como, por ejemplo, si alguien tiene o ha tenido trastorno bipolar.
  • Preguntar acerca de las fluctuaciones del estado de ánimo recientes y por cuánto tiempo las ha experimentado.
  • Llevar a cabo un examen completo para buscar enfermedades que puedan estar causando los síntomas.
  • Solicitar pruebas de laboratorio para verificar problemas de tiroides o niveles de drogas.
  • Hablar con los miembros de la familia respecto al comportamiento.
  • Elaborar la historia clínica, incluyendo cualquier problema médico que usted tenga y cualquier medicamento que esté tomando.
  • Vigilar el comportamiento y el estado de ánimo.
El trastorno bipolar afecta por igual a hombres y mujeres, y generalmente comienza entre los 15 y 25 años. La causa exacta se desconoce, pero se presenta con mayor frecuencia en parientes de personas que padecen dicho trastorno.
Tipos de trastorno bipolar:
  • Las personas con el trastorno bipolar tipo I han tenido al menos un episodio completo de manía con períodos de depresión grave. En el pasado, el trastorno bipolar tipo I se denominaba depresión maníaca.
  • Las personas con trastorno bipolar tipo II nunca han experimentado un episodio maníaco completo. En lugar de esto, experimentan períodos de niveles elevados de energía e impulsividad que no son tan extremos como la manía (llamado hipomanía). Dichos períodos alternan con episodios de depresión.
  • Una forma leve de trastorno bipolar llamado ciclotimia implica fluctuaciones en el estado de ánimo menos intensas. Las personas con esta forma alternan entre hipomanía y depresión leve. Es posible que las personas con trastorno bipolar tipo II o ciclotimia reciban un diagnóstico equivocado de depresión.
Los trastornos bipolares afectan a millones de personas en todo el mundo sin respetar fronteras culturales, económicas ó raciales. Se calcula que aproximadamente el 4% de la población presenta alguna de las formas de trastorno bipolar. Los trastornos bipolares presentan, respecto a sus costos, una notable paradoja: por un lado son enfermedades que tienen la potencialidad de generar una importante merma en las capacidades sociales y laborales de personas que suelen tener un nivel alto de instrucción. Por esta razón recientemente han sido consideradas por la organización Mundial de la Salud como la 6° causa de discapacidad en el mundo. Por el otro permiten a un porcentaje creciente de personas llevar una vida plena al ser correctamente tratadas.
Se afecta la Familia
Quizás poco estamos enterados de cuánto se afectan las familias de pacientes bipolares por todo lo que encierra este trastorno afectivo, más aún afectada en muchos casos por que el paciente, quien, aunque logre estabilizarse, sigue queriendo manejar las situaciones...

Otros pacientes no tienen quien se ocupe de ellos y para sostenerse hay que tener mucha fortaleza y fe, pero ni siquiera en ellos, podemos decir que es imposible salir adelante con una bipolaridad, siempre que haya conseguido el tratamiento apropiado y ojalá logre realizar alguna actividad. Hacerse responsable de nuestra existencia dará mejores frutos que la constante dependencia.

Cada vez más, me parece necesaria la psicoeducación para el paciente, la familia y la sociedad.

La familia debiera saber lo importante que es reservarse comentarios en algunos aspectos ante el paciente, como por ejemplo: sobre lo que esté opinando el médico o el terapeuta si es algo complejo, o hacer comentarios en general sobre hechos complicados, principalmente si el paciente no está estable, enfrentar estas situaciones u otras donde no sirve de nada nuestra participación nos provoca mayor vulnerabilidad, irritabilidad y nos impide evolucionar.

Se me viene al recuerdo como se agudiza, a veces, nuestro oído, permitiéndonos sin querer escuchar a distancia, lo que no nos proponemos escuchar...
Con esto quiero decir que la prudencia de los demás, irá en beneficio de todos.

Nuestra salud mental, se encuentra en la armonía.

La familia prodrá lograr su propia tranquilidad, no haciéndonos partícipe de todos los acontecimientos, la razón está en que la bipolaridad radica en la afectividad.

¿Quién puede desarrollar el trastorno bipolar?

Cualquier persona puede desarrollar el trastorno bipolar, incluso niños y adolescentes. Pero, en la mayoría de los casos, el trastorno bipolar comienza en las últimas etapas de la adolescencia o a principios de la adultez. Generalmente la enfermedad dura toda la vida.

¿Cómo puedo ayudar a mi niño o adolescente?

Ayude a su niño o adolescente a obtener el diagnóstico y tratamiento adecuados. Si cree que él o ella pudiera sufrir del trastorno bipolar, haga una cita con su médico de familia para consultarle sobre los síntomas que usted observa.
Si su hijo sufre del trastorno bipolar, he aquí algunas cosas básicas que puede hacer:
  • Tenga paciencia
  • Anime a su hijo a que hable y escuchelo detenidamente
  • Sea comprensivo respecto a sus episodios anímicos
  • Ayude a su niño a divertirse
  • Ayude a su niño a entender que el tratamiento puede ayudarle a mejorar

Conozco a un niño o adolescente que está en crisis. ¿Qué hago?

Si conoce a un niño que está en crisis, busque ayuda rápidamente.
  • No deje solo al niño o adolescente
  • Llame a su médico
  • Llame al 911 (servicio de emergencia de los Estados Unidos) o acuda a una sala de emergencia
  • Llame a la línea gratuita contra el suicidio: 1–888–628–9454 para comunicarse con alguien de la Red Nacional de Prevención del Suicidio. El número de teléfono para las personas con dificultades auditivas es 1–800–799–4TTY (4889).

¿En qué manera se diferencia el trastorno bipolar en los niños y adolescentes en comparación con los adultos?

Cuando los niños presentan la enfermedad, se llama trastorno bipolar de aparición temprana. Este tipo de trastorno bipolar puede ser más grave que el que comienza en las últimas etapas de la adolescencia o en la adultez. Además, los jóvenes que sufren del trastorno bipolar pueden tener síntomas y cambios de estado de ánimo con mayor frecuencia que los adultos que tienen la enfermedad.
En principio es muy importante destacar que el Trastorno Bipolar y el Trastorno Depresivo forman parte de las enfermedades psicopatológicas, por lo cual, deben ser diagnosticados únicamente por un profesional de la Salud Mental, ya sea un Psicólogo Clínico o Médico Psiquiatra, jamás debemos pretender nosotros mismos identificar con precisión ningún tipo de trastorno psicopatológico, esto se debe a que son condiciones muy complejas que tienen muchas variantes y que además pudieran coexistir con otros tipos de problemas.

jueves, 11 de octubre de 2012

Período maníaco
Las personas que se encuentran en un episodio maníaco pueden estar eufóricas, irritables y/o suspicaces, con un incremento en sus actividades y cualidades tanto físicas como mentales.
El incremento en la energía y en las actividades es muy común; suele tener verborrea. La necesidad de dormir se encuentra disminuida. La persona suele distraerse rápidamente y puede manifestar e incluso llevar a la práctica ideas irreales, grandilocuentes y sobre optimistas. Las facultades sociales se ven disminuidas, y las ideas poco prácticas suelen llevar a indiscreciones tanto financieras como amorosas.
En la fase maníaca se pueden presentar:
  • Exaltación del estado de ánimo.
  • Aumento de las actividades orientadas hacia metas, delirios de grandeza, creencias falsas en habilidades especiales. Si los contradicen suelen enfadarse y volverse paranoicos, (pensar que el mundo está en su contra).
  • Ideas fugaces o pensamiento acelerado (taquipsiquia).
  • Enfadarse por cualquier cosa.
  • Autoestima alta.
  • Menor necesidad de dormir.
  • Agitación.
  • Verborrea (hablar más de lo usual o tener la necesidad de continuar hablando).
  • Incremento en la actividad involuntaria (es decir, caminar de un lado a otro, torcer las manos).
  • Inquietud excesiva.
  • Aumento involuntario del peso.
  • Bajo control del temperamento.
  • Patrón de comportamiento irresponsable.
  • Hostilidad.
  • Aumento en la actividad dirigida al plano social o sexual.
  • Compromiso excesivo y dañino en actividades placenteras que tienen un gran potencial de producir consecuencias dolorosas (andar en juergas, tener múltiples compañeros sexuales, consumir alcohol y otras drogas).
  • Creencias falsas (delirios místicos y otros).
  • Alucinaciones.
Recaídas
Algunas personas, incluso estando medicadas, pueden experimentar episodios del trastorno en un nivel menor, o, incluso llegando a experimentar episodios completos de manía o depresión. De hecho, algunos estudios recientes han descubierto que el trastorno bipolar está "caracterizado por un bajo porcentaje de recuperación, un alto porcentaje de recaída, y un funcionamiento regular entre los distintos episodios." El estudio además confirmó la seriedad del trastorno en cuanto a que las personas con un "trastorno bipolar estándar han duplicado las posibilidades de muerte." El trastorno bipolar está actualmente considerado como "posiblemente la categoría más costosa de trastornos mentales en los Estados Unidos."
Los siguientes comportamientos pueden llevar a recaídas, tanto maniacas como depresivas:
  • La descontinuación o terminación de la medicación sin consultar con su médico.
  • Estar mal medicado. Generalmente el tomar una dosis menor de un estabilizador de ánimo puede llevar a una manía. El tomar una menor dosis de antidepresivos puede causar una recaída depresiva, mientras que dosis muy elevadas pueden llevar a episodios mixtos o episodios de manía.
  • El tomar drogas duras - sean medicamentos o no - tales como la cocaína, alcohol, anfetaminas u opioides. Estas tienden a empeorar los episodios.
  • El dormir demasiado o muy poco. Dormir demasiado (posiblemente causado por la medicación) puede llevar a la depresión, mientras que el dormir muy poco puede conducir a episodios mixtos o maniacos.
  • La cafeína puede causar desórdenes en el ánimo que pueden conducir a la irritabilidad, la disforia y la manía.
  • Usualmente los pacientes tienden a automedicarse, siendo la drogas más comunes el alcohol y la marihuana. Algunas veces se vuelven hacia las drogas duras. Estudios han demostrado que el fumar tabaco induce un efecto calmante en la mayoría de los pacientes, y un alto porcentaje de las personas que sufren del trastorno suelen fumar tabaco.
Diagnostico en Niños
Habitualmente los niños, con trastorno bipolar no cumplen estrictamente con la definición del DSM-IV, tendiendo a mostrar patrones de ciclado rápido o mixto. Tradicionalmente se ha afirmado que la incidencia en este grupo de edad es muy rara. En septiembre de 2007, expertos de Nueva York, Maryland y Madrid observaron que el número de niños y adolescentes tratados de trastorno bipolar se incrementaron en cuarenta veces más desde 1994 a 2003 y ha continuado incrementándose desde entonces. La conclusión era que los médicos habían aplicado más agresivamente el diagnóstico a los niños y no que hubiera crecido la incidencia. El estudio calculó el número de visitas que se incrementaron, de 20.000 en 1994 a 800.000 en 2003 o el 1% de la población menor de 20 años.[]
Es frecuente que se diagnostiquen otras afecciones psiquiátricas a los niños bipolares. Estos diagnósticos adicionales pueden ser problemas concurrentes o pueden ser diagnosticados erróneamente como trastorno bipolar. Entre las afecciones comórbidas se puede encontrar la depresión, el Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, la esquizofrenia y el síndrome de la Tourette. Además algunos niños con historiales de abuso o negligencia podrían sufrir trastorno bipolar tipo I. Se da una alta comorbididad entre el Trastorno reactivo del apego y trastorno bipolar tipo I, encontrándose en el sistema de salud norteamericano aproximadamente el 50% de los niños que habían sido diagnosticado del primero, también tenían trastorno bipolar I
Riesgo de suicidio

Las personas que padecen de trastorno bipolar tienen una posibilidad incrementada tres veces más de poder llegar a cometer suicidio que la de aquellos que padecen de depresiones mayores (12% a 30%). Aunque muchas de las personas que sufren del trastorno realmente nunca logran cometer el suicidio, el promedio anual de suicidio en hombres y mujeres diagnosticadas con la enfermedad (0.4%) es de 10 hasta 20 veces mayor que en la población general. Individuos que padecen del trastorno tienden a tener tendencias suicidas, especialmente durante los estados mixtos de hipomanía y depresión agresiva.
Tratamiento:
Actualmente no existe cura para el trastorno bipolar, pero puede ser controlado. El objetivo del tratamiento consiste en un control eficaz del curso de la enfermedad a largo plazo, lo cual puede suponer el tratamiento de los síntomas emergentes. Para lograrlo se emplean técnicas farmacológicas y psicológicas. El tratamiento farmacológico se basa en el uso de estabilizadores del estado de ánimo y de las técnicas psicológicas la única que ha demostrado ser eficaz es la psicoeducación. Se calcula que la respuesta a los fármacos puede estar condicionada hasta en un 85% por factores genéticos, por lo que ya existen en el mercado tests que recogen la información farmacogenética del paciente para que el médico pueda valorar qué tratamiento va a funcionar mejor en el paciente con trastorno bipolar, en función de sus características genéticas.56
En cuanto al aspecto social, se debe buscar la plena integración en el entorno. Para ello es condición prioritaria la 'normalización' de éste y los demás trastornos mentales. La erradicación del estigma, de los estereotipos, prejuicios y rechazos con que se carga a las personas que padecen problemas mentales, es el mejor instrumento para que la propia persona afectada reduzca sus niveles de estrés social, que en muchas ocasiones son los que le provocan los cambios de humor extremos.
·         Los estabilizantes del estado de ánimo: Los estabilizantes del estado de ánimo sirven para hacer que el estado de ánimo permanezca estable sin altibajos y así mismo prevenir o mitigar episodios de manía o depresivos. Entre los medicamentos de este tipo que han demostrado su eficacia está el litio que viene usándose desde hace mucho tiempo.

·         Los anticonvulsivantes o anticonvulsivos: Los anticonvulsivos o anticonvulsivantes son unos fármacos que originalmente se usaban con enfermos de epilepsia pero no se tardó en descubrir su eficacia en el tratamiento de los trastornos del humor.

·         Los antipsicóticos: Dentro de los antipsicóticos cabe incluir dos tipos: los tradicionales y un grupo de antipsicóticos nuevos o antipsicóticos de nueva generación llamados antipsicóticos atípicos por tener características químicas diferentes de los antipsicóticos tradicionales.

·         Los antidepresivos: Los antidepresivos como su propio nombre indica son medicamentos que se usan para combatir la depresión o estados depresivos más o menos profundos. Existen tres tipos básicos de antidepresivo: los antidepresivos tricíclicos que son los más antiguos, los inhibidores de la recaptación de la serotonina y los Inhibidores de la monoaminooxidasa.

Testimonio de trastorno bipolar: CO'MENTE A.C.

Tipos: No se sabe claramente cuantos tipos de bipolaridad hay pero algunos estudios han concluido que algunos tipos son:
·         Trastorno bipolar tipo I: El trastorno bipolar tipo I se da en aquellos individuos que han experimentado un episodio maniaco añadido a un episodio depresivo. Es frecuente que los sujetos también hayan presentado uno o más episodios depresivos mayores. No es necesario que exista un episodio depresivo como requisito para el diagnóstico, aunque frecuentemente aparezca.

·         Trastorno bipolar tipo II:El trastorno bipolar tipo II se caracteriza por episodios de depresión mayor así como al menos un episodio hipomaniaco. Los episodios hipomaníacos no llegan a los extremos de la manía. El trastorno bipolar tipo II es mucho más difícil de diagnosticar, puesto que los episodios de hipomanía pueden aparecer simplemente como un periodo de éxito con alta productividad y suele relatarse esto con menos frecuencia que cuando se sufre una depresión. Puede darse psicosis en episodios de depresión mayor y en manía, pero no en hipomanía. Para ambos trastornos existe un cierto número de especificadores que indican la presentación y el curso del trastorno, entre otros el de crónico, ciclado rápido, catatónico y melancólico.

·         Ciclotimia:La ciclotimia implica la presencia o historial de numerosos episodios de hipomanía, intercalados con episodios depresivos que no cumplen completamente los criterios para que existan episodios de depresión mayor. La idea principal es que existe un ciclado de grado bajo del estado de ánimo que aparece ante el observador como un rasgo de la personalidad, pero que interfiere con su función. Hay variaciones de este trastorno. Los estados de ánimo cambian rápidamente como también pueden cambiar lentamente. Una vez estabilizado el paciente se reencuentra con su vida social, laboral, e incluso afectiva, evitando escaparse de sí mismo y de su entorno, para así estar en convivencia con su pareja, amigos y familiares. En términos psiquiátricos, esto se llama ciclos rápidos o acelerados y ciclos lentos, respectivamente. Los ciclos ultrarápidos, en donde el ánimo cambia varias veces a la semana, suelen ocurrir en casos aislados, pero es ciertamente una variable real del trastorno. Estos patrones de cambios de ánimo son asociados con ansiedad y altos riesgos de suicidios.

·         Trastorno bipolar no especificado:El trastorno bipolar no especificado es un "cajón de sastre", diagnóstico que se utiliza para indicar afecciones bipolares que no encajan en otras categorías diagnósticas. Si un individuo parece sufrir claramente de algún tipo de trastorno bipolar pero no cumple los criterios de alguno de los subtipos mencionados más arriba, se le asigna el diagnóstico de trastorno bipolar no especificado. Aunque los pacientes por lo general acudirán en busca de ayuda en fase depresiva, es muy importante averiguar a partir del paciente o de la familia de éste si alguna vez se ha dado algún episodio de manía o hipomanía mediante una cuidadosa interrogación.
Cuantos lo sufren
La prevalencia conjunta de todos los trastornos bipolares ha sido valorada en un estudio de 12 meses, realizado en 2005 con una muestra de 9282 individuos mayores de 18 años en EEUU en el que reportaba el trastorno en 2,6% de la población.
Las estadísticas en otros países revelan una prevalencia de vida del trastorno afectivo bipolar por encima del 1%. El trastorno empieza típicamente en la adolescencia o en la adultez temprana, y tiende a ser una condición permanente a lo largo de la vida caracterizada por altas tasas de recaída, ansiedad comórbida, trastorno por abuso de sustancias, disfunción y mortalidad prematura debida especialmente a la alta tasa de suicidio.
La prevalencia del trastorno Bipolar tipo I se sitúa entre el 0,4 y el 1,6 % de la población general según DSM-IV, siendo igual para ambos sexos y entre grupos étnicos. La prevalencia del trastorno Bipolar tipo II está en torno al 0,5% de la población, también según DSM-IV, el cual es más prevalente en mujeres.
Si se efectúa una tabulación que incluya respuestas que indican un cumplimiento subumbral de criterios diagnósticos, como uno o dos síntomas durante un corto período, los autores llegaron a una cifra de un 5,1% adicional de la población, lo cual supone que un 6,4% del total de la población podría incluirse dentro del espectro bipolar. Estudios más recientes similares a este realizados por prominentes investigadores en el campo del trastorno bipolar muestran pruebas de una prevalencia mucho mayor de lo que se pensaba de afecciones bipolares en la población general.
File:Bipolar disorder world map - DALY - WHO2002.svg

Años de vida con discapacidad por el trastorno afectivo bipolar por cada 100,000 habitantes en 2002.
     no data
     menos de 180
     180–186
     186–190
     190–195
     195–200
     200–205
     205–210
     210–215
     215–220
     220–225
     225–230
     230–235